El matrimonio según el Islam 1


El matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer, bajo el compromiso y consentimiento mutuo de vivir juntos según las enseñanzas de su fe.

En el Islam se les da participación a los familiares como consejeros cuando una persona busca un compañero de su vida. Y si bien los primeros contactos son hechos generalmente por los padres, la condición básica del consentimiento libre de los futuros cónyuges debe ser respetada.

El Profeta Muhammad (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él)  aconsejó que la elección de los cónyuges sea basada en la castidad, decencia y religiosidad.

Dijo (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él): “No os caséis por la belleza porque quizás este sea luego la causa del declive moral, ni lo hagáis por la riqueza porque quizás esta sea luego la causa de la desobediencia. Casaos con quienes provengan de familias religiosas.” [1]

Y dijo también (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él): “Una mujer es desposada por cuatro razones: su riqueza, su linaje, su belleza y su religiosidad. Desposad a la religiosa, pues ello dará mayor seguridad al futuro de vuestro hogar.”[2]

El Matrimonio es una inclinación innata en el ser humano.

Al-lah (Todopoderoso), creo al ser humano con la necesidad de tener un compañero que le inspire amor y cariño y lo contenga en momento de preocupación y tristeza.

Al-lah (Todopoderoso) dice: «Y entre Sus signos esta haberos creado esposas de entre vosotros para que encontréis en ellas sosiego, y puso entre vosotros amor y misericordia. Por cierto que en esto hay signos para quienes reflexionan.» (Los Bizantinos 30: 21)

El hombre siente la necesidad de una compañera que cuide de él, del hogar y de la educación de los hijos. De la misma manera, la mujer necesita de un hombre que viva con ella, la proteja y la acompañe.  

Relató Anas (que Al-lah se complazca con él) que tres hombres, al enterarse cuan aplicado era el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) en la adoración, aparentemente las pareció poco, y exclamaron:”Si el Profeta que le han sido perdonados todos sus pecados adora a Al-lah (Todopoderoso) de esta manera, nosotros deberíamos hacerlo aun mas”. Entonces, dijo uno de ellos: “Por cierto que permaneceré orando todas las noches y no dormiré”. Dijo otro: “Yo ayunare todos los días de mi vida”. Y dijo el tercero: “Por cierto que me apartare de las mujeres y no me casare jamás”. Al enterarse de ello el Mensajero de Al-lah (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) les dijo: “Por cierto que yo soy más piadoso que vosotros, sin embargo ayuno algunos días y otros no, rezo durante la noche pero también duermo parte de ella, y contraigo matrimonio. Sabed que quien se aparta de mi Sunnah [3] no es de los nuestros.” [4]

Este Hadiz [5] indica que el celibato y la vida monacal son rechazados, porque contradicen de forma clara la naturaleza del ser humano.

Beneficios del matrimonio

1)    La continuación legitima de la especie humana

El matrimonio es la vía correcta para la continuación de la raza humana y la conservación del parentesco.

Dice Al-ah (Todopoderoso): «¡Oh, humanos! Temed a vuestro Señor Quien os ha creado a partir de un solo ser, del que creo a su esposa e hizo descender de ambos muchos hombres y de mujeres. Temed a Al-lah, en Cuyo nombre os reclamáis vuestros derechos, y respetad los lazos de parentesco. Por cierto que Al-lah os observa.» (Las Mujeres 4:1)

Y dice también: «Al-lah ha creado esposas de vuestra misma especie, de las cuales creo hijos y nietos. Os ha proveído de todo lo bueno y beneficioso. ¿Es que creen en lo falso y niegan la gracia de Al-lah?» (Las Abejas 16:72)

El matrimonio brinda la seguridad de la pertenencia a una determinada familia. Mientras que encontramos hoy en día, en esta llamada sociedad moderna, que ya fuera denominada “barbarie moderna”, hijos abandonados, padres que no asumen su paternidad, madres adolescentes que recurren a cualquier medio para deshacerse de sus hijos “no deseados” señales evidentes de que el actual sistema de vida occidental no refleja la naturaleza del ser humano, ni sus cualidades innatas, sin ofrecer siquiera un modo digno y respetable para el futuro de la humanidad.

El Mensajero de Al-lah (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijo: “!Oh, jóvenes! Quien de vosotros que éste en condiciones [físicas y económicas] para casarse que lo haga, pues el matrimonio preserva la mirada, y es una protección contra la fornicacion.” [6]

2)      La tranquilidad y la serenidad

Una vida matrimonial armoniosa brinda a los cónyuges tranquilidad y serenidad, y transmite a los hijos la confianza y el cariño que lo hará crecer en un ambiente de paz y seguridad, contribuyendo a su mejor desenvolvimiento en la vida.

Dice Al-lah (Todopoderoso):«Y entre Sus signos esta haberos creado esposas de entre vosotros para que encontréis en ellas sosiego, y puso entre vosotros amor y misericordia. Por cierto que en esto hay signos para quienes reflexionan.» (Los Bizantinos 30: 21)

3) Evita la promiscuidad y la transmisión de enfermedades venéreas

El comportamiento promiscuo es algo totalmente inaceptable, ya que trae aparejado enfermedades fisicas y psicológicas en los miembros de la familia.

Dice Al-lah (Todopoderoso): «Guarden continencia quienes no pudieron casarse, hasta que los enriquezca Al-lah con Su gracia.» (La Luz 24: 33)

El HIV se transmite principalmente por la promiscuidad, la homosexualidad y el abuso de drogas; todos estos factores están terminantemente prohibidos en el Islam. Sin embargo, hoy en día, cualquiera que declare que la homosexualidad es un estilo de vida pervertido, algo que como musulmanes debemos, es acusado de intolerante. Los musulmanes creemos que tal comportamiento ha sido prohibido por Allah (Todopoderoso) por razones justas, y que ignorar Su guía acarreara efectos nocivos sobre la sociedad. El concepto que constituye “el comportamiento aceptable” en la sociedad moderna necesita ser redefinido. Se dice a menudo que si deseas conocer el futuro, observa en el pasado: La historia muestra que grandes civilizaciones se derrumbaron una vez aceptada la homosexualidad como comportamiento normal.

Trágicamente, el HIV se ha extendido ahora a inocentes a través de maridos y esposas infieles, transfusiones de sangre infectada, y también a niños nacidos de padres portadores del virus.

La comunidad científica debe encontrar la cura para el HIV (que Al-lah lo facilite) para ayudar a aquellos infortunados que la contrajeron. Ese esfuerzo es una necesidad humanitaria. Sin embargo, mientras científicos y médicos intentan descubrir una cura, el Islam puede informar sobre el origen de esta enfermedad.

El Profeta Muhammad (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijo: “Cuando se propaga la obscenidad y la fornicación sobrevienen nuevas enfermedades.” [7]  

4) El casamiento entre musulmanes y seguidores de otras religiones

Al referirnos al casamiento de musulmanes con seguidores de otras religiones debemos considerar, antes que nada, el Mensaje del Islam para así comprender su posición.

El Islam exhorta a creer en una sola divinidad, a abandonar la idolatría, y a seguir la guía profética, por ello prohíbe el casamiento entre musulmanes e idolatras.

Dice Al-lah (Todopoderoso): «No os caséis con las idolatras a menos que acepten la fe; una esclava creyente es mejor que una idolatra aunque os guste, y no caséis a los idolatras con vuestras mujeres a menos que acepten la fe; un esclavo creyente es mejor que un idolatra aunque os guste. Ellos conducen al Infierno, mientras que Allah os promete el Paraíso con Su anuencia y el perdón y aclara Sus preceptos a los hombres para que recapaciten.» (La Vaca 2:221)

Este versículo determina que el casamiento tanto de un musulmán con una idolatra, como una musulmana con un idolatra, está estrictamente prohibido.

En cambio, está permitido a los musulmanes varones contraer matrimonio con mujeres de religión judía o cristiana.

Dice Al-lah (Todopoderoso): «Y [se os ha permitido casaros con] las mujeres recatadas de entre las creyentes y las recatadas de entre aquellos que recibieron el Libro [judíos y cristianos] antes que vosotros, a condición de que les deis su dote para casaros con ellas, no para fornicar o tomarlas como amantes.» (La Mesa Servida 5: 5)

El Islam concede libertad de culto,  por consiguiente permite a los musulmanes varones contraer matrimonio con judías o cristianas, quienes serán libres de profesar su religión. Debido a que los musulmanes creen en los Mensajes de Moisés (as) y Jesús (as), jamás insultaran su religión ni desconocerán sus obligaciones religiosas. Pero esta tolerancia no se encuentra en otras religiones, por ello el Islam, por considerar que no tendrían las garantías suficientes para profesar su religión libremente y educar a sus hijos como musulmanes, lo cual es una condición indiscutible. Ello debido a que ni los judíos ni los cristianos creen en el Mensaje de Muhammad (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él).

Anteriormente expusimos que la principal virtud a considerar para el matrimonio era la religiosidad del posible cónyuge, por lo que siempre una mujer musulmana será mejor que una que no lo es.

Por otro lado, si los musulmanes varones optan por casarse con judías o cristianas, obligan a las musulmanas a permanecer solteras o, lo que es peor aún, casarse con quienes el Islam ha prohibido.

El matrimonio temporal (muta’)

El matrimonio en el Islam es un compromiso serio, fuerte, que nace de la intención de permanecer unidos de por vida.

En cambio el matrimonio temporal (muta’) es una relación temporal, la cual no cumple con las expectativas que el Islam ha depositado en el matrimonio.

Su prohibición fue progresiva de la misma manera que lo fue la prohibición de los embriagantes. En un principio y por tratarse de una sociedad donde la fornicacionera moneda corriente, el matrimonio temporal (muta’) fue permitido, y luego prohibido definitivamente.

Relató  Subra Al Yubani (que Al-lah se complazca con él): “Estuve junto al Mensajero de Al-lah (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) durante la Conquista de Makkah, donde permitió el matrimonio temporal. Pero no abandono (la ciudad de la Makkah) sin haberlo prohibido definitivamente”. Acorde a otro relato: “Fue prohibido por Al-lah hasta el Día del Juicio Final.” [8]

5) Los roles de los esposos

El Islam, considerando las diferencias físicas y emocionales existentes entre el hombre y la mujer, asigno a cada cónyuge su rol.

El marido es el responsable de mantener a la familia, mientras que la esposa es responsable de los asuntos del hogar. Y aunque la esposa poseyera un mayor poder económico que su marido, bajo ningún punto de vista tiene la obligación de mantener a la familia, aunque puede hacerlo si así lo desea. El Islam no reconoce la dominación de un sexo sobre otro.

La ley islámica concede a la mujer el derecho a la propiedad y a la administración de sus propias ganancias, aun luego del matrimonio, pudiendo compartirlas con su marido, casada o soltera, es una persona en plena facultad de ejercer sus derechos.

La ley islámica precede a las modernas leyes occidentales en trece siglos, concediéndole a la mujer musulmana como eterna sirviente de la casa, sin espiritualidad, ni personalidad, sin intereses o desarrollo personal, no tiene ningún asidero en las enseñanzas islámicas. Hombres y mujeres son completamente iguales en términos de responsabilidad ante Al-lah (Todopoderoso). Sin embargo. Iguales no significa “las mismas responsabilidades”.

Aunque en la práctica, en un hogar musulmán las mujeres realizan generalmente el trabajo domestico, este no es un requisito legal, normalmente proviene de que el marido es el responsable del sustento de la familia. Los hombres deben, sin embargo, ayudar a sus esposas en los quehaceres de la casa, siguiendo el ejemplo del Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) que ayudaba a sus esposas y remendaba incluso su propia ropa.

Hombres y mujeres tienen la obligación de contribuir con la sociedad desarrollando sus aptitudes y habilidades, siempre dentro de los límites trazados por el Islam. La mujer cumple roles esenciales dentro de la sociedad en educación, medicina, asistencia social y religiosa. Durante la vida del Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) las mujeres eran activas en la lucha contra el paganismo, participaban en la atención medica a enfermos, enseñaban a leer y escribir, y otras. A’isha (que se complazca con ella) esposa del Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él), era experta en jurisprudencia islámica.

Los esposos tienen la responsabilidad de satisfacer sus necesidades sexuales entre si y no debe existir ninguna relación extramatrimonial. El adulterio y la fornicación no solo son pecados serios sino también, ante la ley islámica, un delito grave. La razón de esta prohibición es obvia; la destrucción de la familia como resultado del comportamiento irresponsable del adulterio y la fornicación no solo son pecados serios sino también, ante la ley islámica, un delito, un delito grave. La razón de esta prohibición es obvia: la destrucción de la familia como resultado del comportamiento irresponsable del adulterio.

El Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) desalentó todo cuanto pudiese llevar a la promiscuidad, diciendo:”La fornicacion del ojo es la mirada, la de la lengua es la palabra y la del pie es dirigirse a lo que Al-lah ha prohibido.” [9]


[1] Ibn Mayah 1859

[2] Bujari 5090, Muslim 1466

[3] Tradición del Profeta Muhammad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él). Plural: Sunan

[4] Bujari 4675

[5] Término con el que se designa todo dicho, acto y aprobación del Profeta Muhammad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), transmitido como una tradición profética. Plural: Ahadiz

[6] Bujari 1806, Muslim 1400

[7] Ibn Mayah 4019

[8] Muslim

[9] Abu Daud 2152

 

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