Buenas noticias y nacimiento de Jesús


Buenas  noticias  y  nacimiento  de Jesús

Cuando María se hizo mujer, el ángel Gabriel  (la paz sea con él) se le apareció dándole las noticias de su hijo. Leamos el siguiente diálogo del Corán, entre María y los ángeles:

Cuando los ángeles dijeron: “¡Oh María (María)! Al-lah te anuncia la buena nueva de una Palabra que procede de Él. Su nombre es el Ungido, ISA (Jesús), hijo de María (María), que será considerado en la vida de acá y en la otra y será de los agraciados. Hablará a la gente en la cuna y de adulto, y será de los más justos”. Dijo ella: “¡Señor! Cómo puedo tener un hijo, si no me ha tocado humano alguno. Dijo: “Así será. Al-lah crea lo que El quiere. Cuando decide algo, le dice tan solo “Sé” y es. (3:45-47)

María concibió al niño milagrosamente y se retiró a un sitio distante donde esperó su parto. El Corán en un capítulo titulado “María” nos relata cómo se sintió Ella y lo que los judíos le dijeron cuando  llevó el niño a casa:

Así pues lo concibió  y se retiró a un lugar alejado. Y le sobrevino el parto junto al tronco de la palmera. Dijo: “¡Ojalá hubiera muerto antes de esto desapareciendo en el olvido!” Y la llamó desde abajo de ella y le dijo: “No estés triste, Tu señor ha puesto a tus pies un arroyo. Sacude  hacia ti el tronco de la palmera y caerán dátiles frescos, maduros. Come y bebe y refresca tus ojos. Y, si vez a algún humano, di: “He hecho voto de silencio al Misericordioso  y hoy no voy a hablar hoy con nadie”. Y llegó a su gente llevándolo en sus brazos. Dijeron: “¡María! Has hecho algo inaudito. ¡Hermana de Aarón! Tu padre no era un hombre malo, ni tu madre una mala mujer”. Entonces hizo un  gesto  señalándolo, dijeron: “¿Cómo vamos a hablar con un niño de pecho?”. Dijo él: “Soy el siervo de Al-lah. El me ha dado la Escritura y ha hecho de mí un profeta. Me ha bendecido donde quiera que me encuentre y me ha ordenado rezar y hacer la caridad mientras viva, y que sea piadoso con mi madre. No me ha hecho violento ni insolente. La paz sea sobre mí el día que nací, el día  de mi muerte  y el día que sea resucitado a la vida”. Corán (19:22-33).

No es el hijo de Dios

Prosiguiendo en el mismo capítulo, Dios asegura al Profeta Muhammad (Paz y bendiciones sean sobre Él) y al mundo entero, que lo que estaba mencionando previamente es la verdad acerca de Jesús, aunque los Cristianos mismos se retracten de ello.  Jesús no es el hijo de Dios. Él fue el hijo de María. Los versos continúan así: “Tal es ISA (Jesús) hijo de María (María), enviado  para aclarar la verdad, de la que ellos dudan. Es impropio de Al-lah, adoptar un hijo. ¡Glorificado sea  El! Cuando decide algo, le dice tan solo: “Se” y es.

Luego de esta clara declaración acerca de la naturaleza de Jesús, Dios instruyó al Mensajero Muhammad  (la paz y bendiciones sean con El),  para llamar a los cristianos y hacer un trato justo: adorad a un solo Dios.“Y Al-lah es mi señor y también el vuestro. ¡Servidle, pues sólo a Él! Esto es un camino recto”. (19:36).

El rechazo de la idea de que Dios tiene un hijo, es descrito más adelante en el mismo capítulo incluso con palabras más elocuentes: Dicen: “El Compasivo ha adoptado un hijo”. Habéis cometido algo horrible, que hace casi que los cielos se rasguen, que la tierra se abra, que las montañas caigan demolidas, por atribuir un hijo al Compasivo. ¿Por qué atribuyen un hijo al Compasivo? No es propio de El tomar un hijo.  No hay nadie en los cielos ni en la tierra que no venga al Compasivo sino como siervo. (19:88-93).

El Sagrado Corán reconoce el hecho de que Jesús no tuvo padre humano pero esto no le hace  hijo de Dios. Si fuese ese un criterio para juzgar divinidad, entonces Adán sería doblemente divino o tuviera más derecho a ser el hijo de Dios porque no tuvo ni padre ni madre. El Sagrado Corán pone de manifiesto y aclara la posición de ambos: Para Al-lah,  Jesús es semejante a Adán, quienes fueron  creados de tierra y a quienes se les ordenó: “Sé”  y fueron.

El Corán también enfatiza una tras otra vez el concepto de la Suprema Unicidad de Dios; por lo tanto, el dogma de la Trinidad, o la divinidad de Jesús es ampliamente refutado por el Islam. Por razonamiento, o por simple aritmética, tres no es igual a uno y uno no es igual a tres. El Corán se dirige a los cristianos en el siguiente capítulo titulado “Las Mujeres”:

¡Gente de la Escritura, no exageréis en vuestra religión! No digáis de Al-lah nada que no sea la verdad. Ciertamente que el Ungido ISA (Jesús), hijo de María (María), es solamente el enviado Al-lah y su Palabra, que  ha depositado a María, un espíritu que procede de Él. Creed, pues, en Al-lah y Su Mensajero y no digáis tres (trinidad); es  mejor para vosotros que desistáis.  La verdad es que Al-lah es Un Dios Único. ¡Está muy por encima de Su Gloria el tener un hijo!…Suyo es lo que está en los cielos y lo que está en la tierra… Al-lah basta como Guardián. El Ungido no despreciará ser siervo de Al-lah, ni tampoco los ángeles que están cerca (de Él). Pero a aquel que desprecie adorarle y se llene de soberbia… Todos van a ser reunidos para volver a Él. En cuanto a quienes hayan creído y obrado bien, El les pagará debidamente su recompensa. Pero a quienes hayan despreciado servirle y hayan sido soberbios, los castigará con un  doloroso castigo y no encontrarán, fuera de Al-lah, ni quien los proteja ni quienes los defienda (4:171-173)

Dios conoce  la debilidad de la gente y sabe que el ser humano frecuentemente mezclará meras costumbres ancestrales con las verdaderas enseñanzas monoteístas; dando lugar a  errores  y alteraciones en el concepto de adoración a Dios.

El ser humano no tiene forma de descubrir esos errores o alteraciones por sí mismo; entonces, Dios Infinitamente Sabio y Todopoderoso presenta en el Sagrado Corán como prueba a aquellas personas y les dice: ¡Hombres! Os ha venido de vuestro Señor una prueba, Y os hemos hecho bajar una luz muy clara. A quienes hayan creído en Aláh y se hayan aferrado a Él, les introducirá en Su misericordia y bienaventuranza, dándoles así  un camino recto.

La negación de la divinidad de Jesús (consecuentemente  la divinidad de María) es presentada en el Corán como un tópico de diálogo en el Día del Juicio entre Dios Todopoderoso y Jesús: Todos los mensajeros y los pueblos estarán frente a Dios y Él Preguntará a los mensajeros ¿Cómo fueron recibidos por las personas y lo que les dijeron? Entre los que van a ser cuestionados estará Jesús: Y cuando dijo Al-lah: “Jesús hijo de María» Eres tú quien ha dicho a los hombres: “Tomadnos a mí y a mi madre como dioses, además de tomar a Al-lah!”. Dijo: “¡Gloria a Ti! ¿Cómo voy a decir algo que no tengo derecho? Si lo hubiera dicho, Tú lo habrías sabido. Tú sabes lo que hay en mí, pero yo no se lo que hay en Ti Tú eres quien conoce a fondo las cosas ocultas. No les he dicho más de lo que Tu me has ordenado: «¡Servid a Al-lah, mi Señor y el vuestro!” Fui testigo de ellos mientras estuve con ellos, pero, después cuando me llamaste a Ti, fuiste Tú quien les observaba. Tú eres testigo de todo. Si los castigas… son Tus siervos; y si los perdonas… Tú eres, ciertamente,  el Poderoso, el Sabio”. Dijo Al-lah: Esté es un día en que beneficiará a los veraces su sinceridad; tendrán jardines por cuyos bajos fluyen arroyos, en los que estarán eternamente, para siempre”. Al-lah estará satisfecho de ellos y ellos lo estarán de Él. ¡Ese es el gran triunfo! (5:116-119).

La misión de Jesús (la paz sea sobre él)

El Sagrado Corán niega el dogma de la Trinidad, así como también la divinidad de la persona de Jesús (La paz sea con El).  La pregunta es: ¿Cuál fue entonces la misión real que debía cumplir el amado Profeta Jesús  en su primera venida?

Jesús (la paz sea con él) fue uno de los más grandes Profetas dentro de la larga cadena de profetas y mensajeros enviados por Dios a varios pueblos y naciones, para prevenirles el desvío de las enseñanzas de Dios.

Jesús (la paz sea con él) fue preparado especialmente por Dios, para ser enviado a los Judíos, quienes se habían desviado de las enseñanzas de Moisés.

Esto no solo que lo confirma El sagrado Corán, sino que lo confirma el mismo Jesús en el pasaje Bíblico del Evangelio según Mateo 15:22-28: “Y no He sido enviado sino  para la oveja descarriada del pueblo de Israel”.

El Sagrado Corán informa que Dios le otorga favores especiales al Profeta Jesús (la paz sea con él) para que demuestre a la gente que El era en verdad y auténtico mensajero de Dios. Sin embargo, la mayoría de los judíos lo rechazaron y negaron  su ministerio.

El Corán nos cuenta sobre la misión de Jesús en el siguiente verso: Él le enseñará la Escritura y la Sabiduría, la Tora y el Evangelio. Y será un enviado a los Hijos de Israel  (que les dirá): “Os he traído un signo que viene de vuestro Señor, voy a crear para vosotros, de la arcilla, algo con forma de ave. Entonces, soplaré en ello y, con permiso de Aláh, será un ave.  Y con el permiso de Aláh sanaré al ciego de nacimiento, al leproso y resucitaré a los muertos.  Informaré  (sin ver) lo que coméis y de lo que almacenáis en vuestras casas. Ciertamente tenéis en ello un signo, si es que sois creyentes. Soy un confirmador de la Tora anterior, (y que he venido) para hacer lícitos algunas de las cosas que se os han prohibido. Y os he traído un signo que viene de vuestro Señor, ¡Temed, pues, a Aláh y obedecedle! Aláh es mi Señor y el vuestro. ¡Servidle, pues! Esto es un camino recto”. Sagrado Corán 3:48-51

En otro verso del Sagrado Corán, Jesús (la paz sea con él) confirma la validez del Tora que fue revelado a Moisés, quien también corroboró la buena noticia de la venida de un mensajero final: “Y cuando Jesús, hijo de María, dijo: ¡”Hijos de Israel! Yo soy el que Aláh os ha enviado, en confirmación de la Tora anterior a mí, y como nuncio de un Enviado que vendrá después de mí, llamado Ahmad” (que es un sinónimo de  Muhammad). Sagrado Corán 61:6

El mensajero de quien Jesús (la paz sea con él) daba las buenas nuevas es referido en el antiguo testamento y el nuevo testamento de la Biblia. El antiguo testamento contiene algunas profecías que se aplican únicamente al profeta Muhammad (la paz y las bendiciones sean con Èl). Aquí se cita (para probar),  sólo a una de ellas, que se aplica exclusivamente al profeta Muhammad (la paz y las bendiciones sobre Èl). Esta profecía  fue revelada  a Moisés (la paz sea con él),  ya que decía que Dios enviará de entre los Israelitas, un profeta como Moisés que será un  líder, y un ejemplo para la comunidad de creyentes.

Esta profecía podemos claramente estudiarla en el libro de la Biblia llamado Deuteronomio, capítulo 18, versículo 18: “Yo les haré que salga de en medio de sus hermanos un profeta semejante a ti; yo pondré mis palabras en su boca, y El les dirá cuanto yo le mande. Si alguno no escucha las palabras que él dirá en mi nombre, yo mismo le pediré cuentas a ese hombre. (Deuteronomio 18:18-19).

Cualquier persona algo familiarizada con la vida del Profeta Muhammad, fácilmente puede ver que nadie mejor que El, encaja perfectamente con esta descripción que el Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones sean con El).

El Profeta Muhammad y no Jesús (la paz sea con ambos),  tuvieron nacimientos normales, es decir, de padre y madre. Ambos tuvieron vidas familiares en matrimonio, ambos por igual fundaron comunidades de fieles, establecieron grandes leyes y finalmente tuvieron muertes naturales.

Un estudio meticuloso del Nuevo Testamento muestra que Jesús se refiere a este mismo profeta en Juan 14:16-17: “Yo rogaré al Padre y El os enviará otro Consolador, para que esté con vosotros siempre: el Espíritu de Verdad”.

Más adelante en el mismo capítulo de Juan 16: 13-14, hay una descripción de este “Espíritu de Verdad” y su papel a desempeñar: “Cuando venga el Espíritu de Verdad, os guiará al camino verdadero; El no les hablará por su propia cuenta, sino que os dirá cuanto oyere y os anunciará las cosas que vendrán.  Y me dignificará”.

Los términos de esta profecía no se refieren específicamente al “Espíritu Santo”  (conceptuado en el Cristianismo), sino que tienen su explicación en un verso anterior de Juan, que dice: “No obstante yo les digo la verdad, es mejor para ustedes que yo me vaya, porque si no me voy, el Consolador no vendrá a ustedes”.

De acuerdo a la Biblia, el “Espíritu Santo”, solía visitar  a los hombres, antes y durante la  vida de Jesús. Juan fue presentado con el Espíritu Santo antes que nazca y según la versión Cristiana, Jesús mismo lo recibió en forma de “paloma”. Por lo tanto, no puede ser el mismo que Jesús advierte que su advenimiento será después de que El salga de este mundo.

Por otra parte, las características claras de este Consolador, como se deriva de la profecía, son las siguientes:

1.- No vendría hasta la partida de Jesús.

2.- Se quedará para siempre, con los creyentes

3.- Dignificará a Jesús.

4.- Dirá lo que escuchará de Dios.

Estas características son aplicables solo al profeta Muhammad (paz y bendiciones sean con É), como lo demuestran las siguientes observaciones:

1.- El Profeta Muhammad fue el único mensajero que vino después de Jesús. Hubo un período de seis siglos entre ellos. La misión de Jesús fue limitada sólo para “la oveja perdida de los hijos de Israel”, Mateo 15: 22-28;  pero, el mensaje del Profeta Muhammad fue para toda la humanidad. Esto explica la segunda característica.

2.- Sólo el mensaje del Profeta Muhammad, fue ordenado por Dios para ser un mensaje universal y eterno. Esto está de acuerdo con lo expresado acerca del Consolador, que se quedaría con los creyentes para siempre (hasta el fin de los tiempos).

3.- Ningún otro profeta ha puesto tan alto en nombre de Jesús como el profeta Muhammad  lo hizo. Los judíos lo llamaron impostor, le quisieron crucificar pero no pudieron, acusaron a su madre de inmoralidad. El Profeta Muhammad considera a Jesús como el gran Profeta y la “Palabra de Dios”. El Corán le atribuye milagros que no se menciona en la Biblia. María es considerada  la mujer más casta y la mejor en todo el paraíso. Así fue que Muhammad realmente dignificó a Jesús.

4.- La cuarta característica también se aplica netamente al Profeta Muhammad. El Corán fue revelado al Profeta Muhammad por medio del ángel Gabriel. Cuando el ángel terminaba la recitación del Corán, el Profeta Muhammad solía comunicar palabra por palabra a sus compañeros lo que había escuchado del ángel sin añadir, cambiar u olvidar algo. El Corán también describe al profeta Muhammad diciendo: “No habla por su propia autoridad. El pronuncia lo que a Él se le ha revelado” (53:3-4).

Si comparamos esto con la frase: “El no habla con su propia cuenta (por sí mismo)”, vemos la impresionante similitud entre las características del personaje llamado “el Consolador”  y aquellas del Profeta Muhammad. Esta y otras profecías en el antiguo y nuevo testamentos predicen en términos puntuales, el advenimiento del Profeta Muhammad, quien es rechazado por judíos y cristianos ya sea por prejuicios mal fundados, ya sea por desconocimiento, o quizás por orgullos mal entendidos en bases étnicas, tribales, lingüísticas, de enfrentamiento sincero con la verdad etc. Mas de ninguna forma a través de bases lógicas y razonables, producto de un estudio cuidadoso de la Biblia, el Corán y modernos hallazgos en el campo de la religión comparativa.

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