10 MANERAS DE RECIBIR RAMADÁN

Los musulmanes no deben descuidar las épocas de adoración;
sino que deben estar entre los primeros en sobresalir y competir en ellos. Allah el Todopoderoso Dice (lo que significa): “Así que dejad que compitan los competidores”. Corán, 83:26.
Por lo tanto, debemos intentar hacer lo mejor posible para recibir el mes de Ramadán de las siguientes formas recomendadas:

La primera manera: Suplicar a Allah el Todopoderoso para mantenerte vivo y en buen estado de salud hasta que llegue Ramadán, a fin de que seas capaz de adorar a Allah el Todopoderoso activamente.
Fue narrado en la autoridad de Anas Ibn Maalik Radiallahuanhu que cuando el mes de Rayab llegó, el Profeta, Sallalahu Aleihi Wa Salam, dijo: “Oh Allah, bendice Rayab y Sha’baan para nosotros, y permítenos vivir hasta que llegue el próximo ramadán” (Ahmad y At-Tabaraani). Los justos predecesores solían suplicar a Allah el Todopoderoso que les permitiera vivir hasta la llegada del siguiente Ramadán y que lo aceptara de ellos. Al avistamiento de la luna nueva, se suplica a Allah el Todopoderoso se dice: “Oh Allah, permite que esta luna llegue a nosotros con seguridad y fe; con seguridad e Islam; y guíame a Tu amor y apruébalo. Mi Seños y tu Señor es Allah”. (At-Tirmidhi, Ad-Daarimi e Ibn Hibbaan, es Sahih).

La segunda manera: Agradecer a Allah el Todopoderoso por ofrecernos este mes. En su libro Al-Adkaar, el Imam An-Nawawi Radiallahuanhu dice: “Es recomendable para la persona que experimenta un favor obvio o está protegido de una maldición obvia que se postre en agradecimiento a Allah el Todopoderoso o Le alabe debidamente”. Entre las más grandes bendiciones Allah el Todopoderoso
otorga al siervo la guía hacia la obediencia y la adoración a Él. Cuando llega Ramadán y los musulmanes se encuentran en buen estado de salud, está es una gran bendición digna de agradecimiento y que requieren la alabanza a Allah el Todopoderoso, que Lo otorga. Todas las perfectas y continuas alabanzas sean para Allah el Todopoderoso que asienta la majestuosidad de Su Rostro y Su Gran Autoridad.

La tercera manera: La felicidad y la alegría. Se informó auténticamente que el Profeta, Sallalahu Aleihi Wa Salam, felicitó a sus Compañeros en la llegada de Ramadán. El Profeta, Sallalahu Alehi Wa Salam, dijo: “Ramadán ha llegado para vosotros. Es un mes bendecido durante el cual, Allah el Todopoderoso, prescribió el ayuno y en este mes las puertas del Cielo están abiertas y las del Infierno están cerradas…” (Ahmad). Nuestros justos predecesores, los Compañeros del Profeta, Sallalahu Aleihi Wa Salam, y aquellos que les siguieron en el buen camino, solían cuidar del mes de ramadán y estaban felices con su llegada.

No hay felicidad mayor que recibir la noticia de la llegada de Ramadán, la temporada de las bendiciones y el descenso de la misericordia.

La cuarta manera: Planificar por adelantado cómo beneficiarse de Ramadán. Desafortunadamente, mucha gente (incluso los musulmanes practicantes) elaboran planes detallados para los asuntos de la vida mundana, mientras que sólo unos pocos de ellos planean asuntos para la otra vida. Esto se debe a la falta de conciencia acerca de la misión del creyente en esta vida, u olvidan o ignoran deliberadamente que existen numerosas oportunidades para los musulmanes con Allah el Todopoderoso y los importantes períodos de tiempo para educarse a uno mismo para ser fuerte en este sentido. La planificación de los asuntos de la otra vida incluye la planificación
de invertir actos de adoración en ramadán.

Un musulmán debe poner en práctica un plan de acción que abarque los días y las noches de ramadán en obediencia a Allah el Todopoderoso. Este mensaje se supone que debe ayudar a la persona a gastar el tiempo de duración de Ramadán en la obediencia a Allah el Todopoderoso, como Allah dispone.

La quinta manera: Tener la firme intención de estar entre los creyentes que alcanzan el éxito y la felicidad en Ramadán y colmar sus días con acciones justas. Si un musulmán es fiel a Allah el Todopoderoso, Él (Allah) le cumplirá su promesa, le ayudará en la adoración, y facilitará los caminos de bondad para él. Allah el Todopoderoso Dice (lo que significa): “Si hubieran sido fieles a Allah, hubiera sido mejor para ellos”. Corán, 47:21.

La sexta manera: El aprendizaje y comprensión de los veredictos islámicos (Fiqh) relativos al ayuno en Ramadán. El creyente tiene que adorar a Allah el Todopoderoso con conocimiento, y no excusarse en su ignorancia de las obligaciones que Allah el Todopoderoso prescribió para la gente. Esto incluye el ayuno en Ramadán. El musulmán está obligado a aprender las decisiones y veredictos relatados para el ayuno antes de la llegada del Ramadán, para que su ayuno sea aceptado por Allah el Todopoderoso Quien dice (lo que significa): “Así que pregunta a la gente del mensaje si tú no sabes”. Corán, 21:07.

La séptima manera: Tenemos que recibir este mes con la decisión de renunciar a los pecados y malas acciones, sinceramente arrepentirnos de todos ellos, y no cometerlos otra vez. Ramadán es el mes del arrepentimiento y, si la persona pierde esta oportunidad, ¿cuándo se arrepentirá? Allah el Todopoderoso Dice (lo que significa): “Y volveos a Allah en arrepentimiento, todos vosotros, oh creyentes, quizás así prosperéis”. Corán, 24:31.

La octava manera: Estar espiritualmente y psicológicamente preparado. Esto podría hacerse leyendo libros y artículos, y escuchando conferencias y clases beneficiosas que ponen en relieve las virtudes y veredictos del ayuno, para que el alma esté preparada para la adoración en este mes. El Profeta, Sallalahu Aleihi Wa Salam, solía preparar las almas de sus Compañeros para aprovechar este meritorio mes como lo dicho el último día de Sha’baan: “Ramadán ha llegado a ti…” (Ahmad y An-Nasaa’i).

La novena manera: Prepararse bien a sí mismo para llamar a Allah el Todopoderoso en Ramadán. Esto puede hacerse de las siguientes formas:
1.- Preparando sermones cortos y lecciones que sean dados en la mezquita vecina, si es posible.

2.- Distribuir algunos folletos y artículos de amonestación y jurisprudencia relacionados con ramadán a los creyentes y gente de tu zona.

3.- Preparar algunos regalos de Ramadán, que podrían ser sobres que contengan dos audios y un folleto marcado como “Regalopara Ramadán”.

4.- Recordar a la gente nuestros deberes hacia los pobres y los necesitados y darles limosna y el Zakaah (la limosna obligatoria). La décima manera: Recibir el mes de Ramadán con la apertura de una nueva y brillante página para:

a) Arrepentirnos sinceramente a Allah el Todopoderoso.

b) Obedecer al Mensajero de Allah, Sallalahu Aleihi Wa Salam, en sus órdenes y evitar los que prohibió y contra lo que nos advirtió.

c) Ser benévolos con los padres, familiares, el cónyuge e hijos de uno, y mantener las relaciones con ellos.

d) Ser una persona justa y útil para la sociedad. El Profeta, Sallalahu Aleihi Wa Salam, dijo: “La mejor de la gente es aquella que de la que muchos se benefician”.

Esto es por lo que el musulmán recibe el mes de Ramadán como una tierra árida, que está en necesidad de agua, un paciente cuando
ve al doctor y un amante cuando recibe su ansiada ausencia de un ser querido.

Oh Allah, mantennos vivos hasta la llegada de ramadán y acéptalo de nosotros. De hecho, Tú eres el Que Todo lo Oye, el Que Todo lo Sabe.


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *