La realidad del Islam

LA VERDADERA RELIGIÓN DE DIOS


¿Cuál es la verdadera religión de Dios?

Toda persona nace en situaciones que no escogió. La religión de su familia o la ideología del estado se le inculcan desde que empieza su existencia en este mundo. Cuando llega a la adolescencia, ya le han lavado la cabeza en que las creencias de su sociedad en particular son las correctas que todos deben de seguir. Pero, hay personas que maduran y cuando son expuestos a otros sistemas de creencia valoran su propia fe. Los que buscan la verdad llegan a un punto de confusión cuando se dan cuenta que cada religión, secta, ideología y filosofía dice ser el único camino correcto del hombre. Es cierto que todos tienen cosas de verdad y razón, y que todos recomiendan el bien. Entonces, ¿cuál es la correcta?. No pueden todos tener la razón ya que todos dicen que las demás son falsas.

¿Entonces como se encuentra el camino verdadero?. Dios a todos nos ha dado inteligencia para capacitamos y tomar decisiones, y escoger el camino es la más importante en la vida de un ser humano. De esta decisión depende su futuro. En consecuencia, cada uno de nosotros debe examinar la evidencia sin mostrar ninguna pasión y escoger lo que aparenta ser correcto hasta que nos llegue más evidencia.

Como todas las otras religiones o filosofías, el Islam también dice ser el único camino verdadero a Dios, En este respecto no es diferente a los demás sistemas de vida. Este pequeño libro da algunas evidencias con la intención de comprobar que el Islam es la religión de la verdad. Pero, siempre hay que acordarse que uno solamente puede determinar la verdad haciendo a un lado emociones y prejuicios que muchas veces nos ciegan de la realidad. Entonces, al deshacemos de esos sentimientos, podremos usar la inteligencia que nos ha dado Dios para hacer una decisión racional y correcta.

Hay varios argumentos con los que se puede empezar para apoyar al Islam como la única verdadera religión de Dios. Los siguientes tres puntos son de los más obvios. El primer argumento se basa en el nombre de origen divino de la religión, y lo comprensivo que es el significado de este nombre. La segunda se refiere con lo único y sencillo que son las enseñanzas de la relación entre Dios, el hombre y la creación. El tercer argumento se basa en el hecho que el Islam esta al alcance de todos los hombres en cualquier tiempo. Estos son tres componentes básicos de lo que la razón y lógica dictan como necesarios para que una religión pueda ser considerada como la verdadera de Dios. Las siguientes páginas desarrollaran estos conceptos en detalle.

EL NOMBRE DE LA RELIGIÓN

Lo primero que uno debe saber y entender con claridad sobre el Islam es lo que la palabra ‘Islam» significa en sí. La palabra 1síam» es someter y rendir la voluntad de uno a la del único y verdadero Dios, conocido en árabe como «Alá». El que somete su voluntad a Dios es conocido en árabe como «Muslim». La religión del Islam no tomó su nombre de una persona, como es el caso de la religión Cristiana nombrada así por su fundador Jesús Cristo, o el Budismo denominada también con el nombre de su fundador Gutama Buda, o también el Confucionismo llamado de esta manera por su fundador Confucio. El Marxismo tuvo su nombre por Karl Max, el Judaísmo de la tribu de Judah, y el Hinduismo de los Hindús. Islam (someterse a la voluntad de Dios) fue la religión que se le dió a Adán, el primer hombre y primer profeta de Dios, y fue la religión de todos los profetas mandados por Alá a la humanidad. Además el nombre fue escogido por Dios Mismo y esta claramente mencionada en el Corán en la escritura final que Él le reveló al hombre. Alá dice lo siguiente:

“Este día he perfeccionado su religión para ustedes, he completado Mí favor sobre ustedes, y he escogido para ustedes el Islam como su religión.

(Surah al‑Maa’idah 5:3)

“Sí cualquiera desea otra religión que no sea el Islam (sumisión a Dios), nunca se le aceptará por Él.”

(Surah Aal‑i‑hwan 3:85)

Entonces, el Islam no dice ser una nueva religión traída por el Profeta Mohammad a Arabia en el siglo siete, si no una re‑expresión en su forma final de la verdadera fe del Dios Todo Poderoso, Alá, como originalmente se le reveló a Adán y todos los Profetas que le siguieron.

En este momento podemos comentar en breve sobre dos otras religiones que dicen ser el verdadero camino. En ninguna parte de la Biblia se puede encontrar a Dios revelándole a Moisés que le dijera a su gente o los que lo siguieron que su religión se llamara Judaísmo, ni tampoco a los seguidores de Jesús que se llamaran Cristianos. En otras palabras, los nombres ‘Judaísmo’ o ‘Cristiano’ no tienen origen divino ni la aprobación de Dios. No fue sino muchos años después de la muerte de Jesús que a sus seguidores se les dio el nombre de cristianos.

¿Cuál, entonces, fue la religión de Jesús que de hecho, se distinga de su nombre?(1). Su religión fue reflejada en sus enseñanzas, que le pidió a sus seguidores que aceptaran como principios en su relación con Dios. En el Islam, Jesús es un Profeta mandado por Alá, y su nombre en árabe es Isa. Como los Profetas que lo precedieron, llamó a la gente a renunciar a su voluntad y someterse a la de Dios (lo que significa el Islam). Por ejemplo, en el Evangelio se menciona que Jesús le enseñó a sus seguidores que le rezarán a Dios así:

«Oh Padre que estas en los cielos, santificado sea tu nombre.. que se haga tu voluntad en la Tierra como se hace en el Cielo.»

Lucas 11: 12 / Mateo 6:9‑ 10

Este concepto fue subrayado por Jesús en los Evangelios en repetidas ocasiones. Enseñó, por ejemplo, que solamente los que se sometían heredarían el paraíso.  

“Nadie de los que me dice ‘Señor’ entrar al reino de Dios, pero solamente aquél que hace la voluntad de mi Padre en el cielo.”
Mateo 7:21

Jesús también dijo que él mismo se habla sometido a la voluntad de Dios:

«No puedo hacer nada por n‑a mismo. Juzgo como oigo y mi juicio es justo porque no busco mi  propia voluntad pero la voluntad de El que me mando.» Juan 5:30

Existen vanas narraciones en los Evangelios donde se ve que Jesús le enseña a sus seguidores claramente que él no es el único verdadero Dios. Por ejemplo cuando habla de la Hora final, dice:

“Nadie sabe del día o de la hora, ni los ángeles en el cielo, ni el hijo, si no nada más el Padre.» Marcos 13:32

Entonces, Jesús como los Profetas que llegaron antes de él y el único Profeta que llegó después, enseñaron la religión del Islam: someterse a la voluntad del único verdadero Dios.

DIOS Y LA CREACIÓN

Ya que la esencia de la adoración es someterse a la voluntad de Dios, el mensaje de la religión divina de Dios, Islam, es la adoración de Dios únicamente. También requiere evitar adorar a cualquier persona, lugar o cosa que no sea Dios, ya que todo lo que no es Dios, el creador de todo, es la creación de Dios, entonces se puede decir que el Islam, en esencia, invita a la gente a adorar a su Creador. Él es el único que merece la adoración del hombre, porque solamente por Su voluntad se le contestan sus oraciones.

Entonces, si un hombre le reza a un árbol y sus plegarlas son contestadas, no es el árbol el que responde sino Dios, quien permitió que se llevaran las circunstancias a cumplirse. Puede que diga uno ,,eso es obvio», sin embargo para la gente que adora árboles tal vez no lo sea. De igual manera, las oraciones a Jesús, Buda, Krishna, San Cristóbal, San Judas, y hasta a Mohammad (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con el) , no son contestadas por ellos, sino por Dios. Jesús no le dijo a sus seguidores que lo adoraran a él sino que lo hicieran a Dios, como dice el Corán:

“¡Y contemplen! Alá dirá: ‘¡Oh Jesús, hijo de María! ¿Le dijisteis tu a los hombres, adórenme a mí y a mí madre como dioses al lado de Alá?, Él diría: ‘Para ti es la Gloria, no pude jamás haber dicho lo que no tenia derecho (a decir)”

(Surah al‑Maa’idah 5:116)

Ni tampoco cuando Jesús adoraba se adoraba a él mismo, sino que adoraba a Dios. Y dicen los Evangelios que Jesús dijo,

“Esta escrito: ‘Adoren su Señor su Dios y sírvanle a El solamente.”

Lucas 4:8

Este principio básico esta en el primer capitulo de¡ Corán, conocida como

Surah. al‑Faatihah, verso 4

“A ti solo adoramos y solamente de ti buscamos ayuda.”

En otro lugar del libro final de revelación, el Corán, Dios dice:

“Y su Señor dice: llámenme a mí y Yo contestare su (oración).”

(Surah Ghafir 40:60)

Cabe mencionar que el mensaje básico del Islam (adorar a Dios únicamente) proclama que Dios y Su creación son entidades completamente diferentes. No es Dios igual a Su creación ni es parte de Él, ni es Su Creación igual a Él ni es parte de Él. Esto puede parecer obvio, pero la adoración del hombre a la creación en vez del Creador se debe en gran parte a la ignorancia o negligencia de este concepto. Es la creencia de que la esencia de Dios está en todas partes de Su creación, o que Su ser divino está o estuvo presente en algunas partes de Su creación, lo que ha sido dado como justificación por la adoración de la creación de Dios y nombrándolo la adoración de Dios. Sin embrago, el mensaje del Islam, como la trajeron los Profetas de Dios, es adorar solamente a Dios y evitar la de su creación ya sea directa o indirectamente.

En el Corán Dios dice claramente:

“Porque Nosotros ciertamente mandamos entre todo pueblo un profeta, con la orden: Adórenme a mi y eviten dioses falsos.”

(Surah. Al‑Nahíl 16:36)

Cuando se le pregunta a los idólatras, ¿por qué se le hincan a ídolos creados por el hombre?, La repuesta invariablemente es que no están adorando a la imagen de piedra, sino a Dios que está presente en él. ¡Ellos dicen que el ídolo de piedra es solamente un punto local para la esencia de Dios y no es en sí Dios!. Alguien que acepte el concepto de que Dios está presente de cualquier forma en Su creación, está obligado a aceptar este argumento para la idolatría. Mientras, uno que entiende el mensaje básico del Islam y sus implicaciones nunca accedería a la idolatría, no importa como sea racionalizada.

Los que han dicho que son parte de la divinidad durante la historia, se han basado en la creencia errónea de que Dios está presente en el hombre. Pero ellos se tomaron un paso más, diciendo que Dios tiene mayor presencia en ellos que en otros, y por lo tanto dicen que los demás seres humanos se deben someter a ellos como Dios personificado o como Dios concentrado dentro de su persona. De igual manera, los que han dicho que Dios ha sido otra persona después de la muerte de alguien más, han encontrado terreno fértil entre los que aceptan la falsa creencia de la presencia de Dios en el hombre.

Por ahora debe quedar claro que quien ha entendido el mensaje básico del Islam y sus implicaciones, nunca podrá aceptar la adoración de otro ser humano, bajo ninguna circunstancia. La religión de Dios, es en esencia un llamado claro a la adoración del Creador y el rechazo de cualquier tipo de adoración a la creación. Este es el significado del lema del Islam:

“La illaha illa  Allah”

(No hay Dios más que Alá)

La declaración sincera de esta frase y la aceptación del Profeta, automáticamente convierten a una persona a la religión del Islam, y la sincera creencia en esta fe le garantiza el Paraíso. Y así, se reporta que el último Profeta del Islam (SAW.) Dijo, «Quienquiera que diga: No hay dios más que Alá, y muere con esto (la creencia) entrar al paraíso.»

La creencia en esta declaración de fe requiere que uno someta a la voluntad de Dios en la manera en que enseñaron sus profetas. También necesita que el creyente deje de adorar a dioses falsos.

EL MENSAJE DE RELIGIONES FALSAS

En el mundo existen numerosas sectas, cultos, religiones, filosofías y movimientos, ¡y todas dicen ser el verdadero camino de Dios!. ¿Cómo podemos saber cuál es la correcta, o si todas son, de hecho, correctas?. Un método por el que se puede encontrar la respuesta, es eliminar todas las diferencias superficiales en las enseñanzas de los que declaran saber la última verdad, e identificar cuál es su objeto central de adoración a la que llaman, directa o indirectamente. Todas las religiones falsas tienen en común un concepto básico cuando se refieren a Dios: 0 dicen que todos los hombres son dioses, o que algunos hombres en especifico eran Dios, o que la naturaleza es Dios, o que Dios es una quimera de la imaginación del hombre.

Entonces se puede decir que el mensaje básico de religiones falsa es que a Dios se le puede adorar en la forma de Su creación. La religión falsa invita al hombre a adorar a la creación llamándole a ésta o alguna parte de ella Dios. Por ejemplo, el Profeta Jesús invitó a sus seguidores a adorar a Dios, pero los que dicen ser sus seguidores hoy en día invitan a la gente a adorar a Jesús, diciendo que él fue Dios.

Buda fue un reformador que introdujo principios humanísticos a la religión de la India. No dijo ser Dios, ni le dijo a sus seguidores que él fuera objeto de adoración. Sin embargo los Budistas del mundo actual que se encuentran afuera de la India lo han tomado como Dios y se hincan ante ídolos, en lo que ellos se imaginan era la apariencia de Buda.

Usando el principio de identificar el objeto de adoración, podemos fácilmente detectar religiones falsas y como es que fueron inventadas. Así dice Dios en el Corán:

“Aquello que adoran envés de Él son solamente nombres que ustedes y sus antepasados inventaron y por lo cual Alá no les dio ninguna autoridad; la orden pertenece nada más a Alá; Les ha ordenado que lo adoren a Él; esta es la verdadera religión, pero la mayoría de los hombres no entienden.”

(Surah Yousd 12:40)

Se puede decir que todas las religiones enseñan cosa buenas, ¿ entonces por qué puede importar cual es la que sigamos?. La respuesta es que toda religión falsa enseña el más grande de los males: la adoración de la creación. La adoración de la creación es el peor de los pecados que puede cometer el hombre, porque contradice el mismo propósito de su creación. El hombre fue creado para adorar a Dios, sólo como Alá dice explícitamente en el Corán:

“Sólo he creado a los ginns y seres humanos para que me adoren a Mi.”

(Surah Adh ‑ DhaasIyaat 51:56)

En consecuencia, la adoración de la creación, que es la esencia de la idolatría, es el único pecado imperdonable. El que muere en este estado ha sellado su destino en la otra vida. Esta no es una opinión, fue manifestado por Dios en la última revelación que le dio al hombre:

«Por cierto que Alá no perdonará el asociar socios con Él, pero Él perdona los (pecados) que son menor que eso al que Él plazca.» (Sarah An‑ Nisaa’4:48y 116)

LA UNIVERSALIDAD DE LA RELIGIÓN DE DIOS

Porque las consecuencias de seguir una religión falsa son tan graves, en el pasado la verdadera religión de Dios tenía que haber sido fácil de comprender y universal, y debe continuar así eternamente, fácil de comprender para el mundo entero. En otras palabras, la verdadera religión de Dios no puede ser reducida a una sola persona, lugar, o período de tiempo. Ni es lógico que tal religión imponga condiciones que no tienen nada que ver con la relación del hombre con Dios tales como el bautismo, el creer en intercesores o el que un hombre es un salvador. Con el principio básico del Islam y su definición (El rendir la voluntad propia a la de Dios) están las raíces de la universalidad del Islam. Cuando un hombre llega a darse cuenta que Dios es uno y distinto a Su creación, y se somete a Él, se vuelve Muslim en cuerpo y espíritu y se convierte en un candidato para el paraíso.

En consecuencia, cualquier persona, en cualquier tiempo y en los lugares más remotos del mundo puede volverse Musulmán, un seguidor de la religión de Dios, el Islam, simplemente con rechazar la adoración de la creación y entregándose sólo a Dios. Sin embargo, debe tomarse en cuenta que para someterse a la voluntad de Dios, uno debe escoger continuamente entre el bien y el mal. Es un hecho que Dios le ha concedido al hombre el poder no solamente de distinguir entre el bien del mal, sino también la habilidad de escoger entre los dos. Estos poderes concedidos al hombre conllevan una responsabilidad importante, que el hombre va responderle a Dios por su elección, por esto, el hombre debe tratar con su mayor esfuerzo hacer el bien y evitar el mal. Este concepto es expresado en la revelación final de la siguiente manera:

«Por cierto, los que creen (en el Corán), y los que siguen la fe Judía, y los Cristianos, y los Sabíamos (adoradores de ángeles y estrellas) ‑ ‑cualquiera de ellos que crea en Alá y en el Ultimo Día y trabajan la rectitud tendrán su recompensa del Señor. No serán vencidos por temor o tristeza.»

(Surah al‑ Baqarah 2:62)

Si por cualquier razón estas personas no aceptan el último mensaje después de que se les haya sido explicado claramente, estarán en grave peligro. El Profeta dijo:

“Quien quiera entre la gente Cristiana o Judía que oiga de mi pero no afirma su creencia en lo que he traído y muere en ese estado será de los moradores del infierno.”

(Sahih Muslim ‑ traducido del volumen Inglés ‑, Vol. 1, P. 91, No. 284)

RECONOCER A DIOS

La pregunta ahora es: ¿Cómo se puede esperar que toda la gente crea en un solo Dios verdadero, dadas sus diferencias antepasadas, con diversas sociedades y culturas?. Para que caigan bajo la responsabilidad de adorar a un verdadero Dios, todos deben haber tenido acceso al conocimiento de Él. La revelación final enseña que todos los hombres tienen el reconocimiento de Dios impreso en sus almas, como parte de su misma naturaleza con la que fueron creados.

En el séptimo capítulo del Corán (Al‑A’raaf, versos 172‑173), Dios explica que cuando Él creó a Adán, hizo que todos sus descendientes se hicieran existentes y les tomó juramento diciéndoles:

«‘¿No soy Yo su Señor?’A lo que todos contestaron, ‘Si, lo juramos. «‘

Luego Ala explico porque hizo que toda la humanidad jurara que El es su creador y el único verdadero Dios que merece ser adorado. Él dice:

“Esto se hizo en caso que ustedes (la humanidad) digan en el día de resurrección, ‘Por cierto que no sabíamos de esto.”’

(Surah Al‑Araaf 7.172)

Esto significa que no podemos decir en el día de la resurrección que no teníamos idea de que Alá fuera nuestro Dios, y que nadie nos dijo que a nada ni nadie teníamos que adorar más que a Alá. El después nos explica:

“También era en caso de que dijeran, ‘Por cierto que fueron nuestros antepasados que hicieron socios (con Alá) y nosotros somos solamente sus descendientes; ¿Nos destruh1an por lo que hicieron los mentirosos?»‘

(Surah Al‑A’raaf 7:173)

Por esta razón, todo niño nace con una creencia natural en Dios y un instinto innato de adorarlo sólo a Él. Este instinto natural en Árabe se flama Titrah». El Profeta Mohammad (S.A.W.) reportó que Alá dijo, «Creé a mis siervos en la verdadera religión, pero los diablos los descarriaron.» El Profeta (S.A.W.) también dijo: ‘Todo niño nace en el estado de Fitrah. Luego sus padres lo hacen Judío, Cristiano o un Zorastiano.» Si al niño se le dejara solo, adoraría a Dios de su propia manera, pero todos los niños son afectados por su entorno. Entonces, igual que el niño se somete a las leyes físicas que Dios a impuesto sobre la naturaleza, de igual manera su alma se somete naturalmente al hecho de que Alá es su Señor y Creador. Pero, si sus padres tratan de hacer que siga otro camino, el niño no tiene la fuerza en esta temprana etapa de su vida para resistir u oponerse la voluntad de sus padres. En tales casos, la religión que sigue el niño es una de tradición y educación, y Dios no lo juzga por ego y no lo castiga por esta religión hasta que llegue a cierta etapa de su vida ya sea el o ella.

LAS SEÑALES DE DIOS

Durante la vida de las personas, desde su niñez hasta su muerte, le son mostradas en todas las regiones de¡ mundo y en sus propias almas, señales de¡ único y verdadero Dios, hasta que se haga claro que solamente hay un verdadero Dios (Alá). Dios dice en el Corán:

“Les enseñaremos nuestras señales en las regiones más distantes (de la Tierra) y en sus propias almas, hasta que se les haga claro que esto es la verdad.

(Surah Fusilat 41:53)

Lo que sigue es un ejemplo de Dios, revelando en una señal a un hombre el error de su adoración a ídolos. En el sureste de las Amazonas en Brasil, una tribu primitiva construyó una nueva choza para poner ahí a su ídolo más importante Skwatch, representando al Dios supremo de toda creación. Al día siguiente un hombre joven entró a la choza para hacerle un tributo, mientras estaba en postración a lo que se le había enseñado era su Creador y Proveedor, un perro sucio y Heno de pulgas entró a la choza. El hombre levantó la mirada y alcanzó a ver como el perro levantaba su pierna y orinaba sobre el ídolo. Enojado, el joven persiguió al animal, pero cuando calmo su ira se dio cuenta de que el ídolo no podía ser el Señor del Universo. Dedujo que Dios debe estar en otro lado. Aunque parezca raro, el perro que orino fue una señal para el joven hombre. La señal contenía el mensaje divino, de que lo que estaba adorando era falso. Este hecho lo libró de su esclavitud a la tradición de adorar un Dios falso y como resultado se le dio la elección de escoger, de buscar al verdadero Dios, o seguir en le error.

Alá menciona la búsqueda de Abraham para encontrar a Dios como un ejemplo de cómo los que sigue sus señales serán guiados a la verdad:

«Así también le enseñamos a Abraham el poder y las leyes de los cielos y la Tierra para que (con entendimiento) tuviera certeza. Cuando la noche lo cubrió, vio una estrella. Él dijo: ‘Este es mi Señor.’ Pero cuando se puso, él dijo: «No quiero a los que se ponen.’

Cuando vio a la luna salir con su esplendor, él dijo: ‘Este es mí Señor.’Pero cundo se puso la luna, él dijo: ‘A menos que me guíe mi Señor, seguramente seré de  los ­desencaminados.’ Cuando vio al sol salir en su esplendor, dijo: ‘Este es mi Señor; este es el más grande (de todos).’ Pero cuando se puso el sol, dijo: ‘¡Oh mi gente! Estoy libre de su (culpa) dar a Alá socios. Yo en cambio, yo le he dado la cara, firmemente y con verdad, hacia El que creó los cielos y la tierra, y nunca le daré socios a A1á'»

(Surah. al‑An’aam, 6:75 ‑ 79)

Como se menciono anteriormente, Profetas han sido mandados a cada nación y tribu para ¿poyar a la creencia natural de¡ hombre en Dios y la innata inclinación de¡ hombre a adorado, así como también reforzar la verdad divina revelada por Dios en las señales diarias de la vida. Aunque muchas de las enseñanzas de estos profetas se volvieron distorsionadas, han quedado ciertas tradiciones que revelan el mensaje que les inspiro Dios, y estas han servido para ayudar al hombre a escoger entre el bien y el mal. La influencia de estos mensajes que fueron inspirados por Dios, ha pasado a través de los siglos y pueden ser vistas en los «Díez Mandamientos» del Torah. Judío, que los cristianos adoptaron, al igual que las leyes sociales del mundo antiguo y moderno, en temas tales como leyes contra el homicidio, el robo y el adulterio.

Como resultado de las señales que Dios ha mostrado, en combinación con Su revelación a través de Sus profetas, a toda la humanidad se le ha dado la oportunidad de reconocer al único y verdadero Dios. En consecuencia, toda alma es hecha responsable por su creencia en Dios y en aceptar la verdadera religión de Dios, el Islam, que significa someterse completamente a la voluntad de Alá.

CONCLUSIÓN

Esta presentación ha demostrado que el nombre de la religión del Islam expresa su principio básico, someterse a Dios, y que el nombre «Islam» no fue escogido por el hombre sino por Dios, según las sagradas escrituras de nuestra religión. Ha sido mostrado que solamente el Islam enseña la unicidad. de Dios y de Sus atributos, y recomienda la adoración de Dios sin intermediarios. También, por la innata disposición del hombre a adorar a Dios, y las señales que nos ha revelado a través de los años, el Islam puede ser aceptado por todos los hombres en cualquier época.

En breve, el significado del Islam (someterse a Dios), el reconocimiento fundamental del Islam, de la unicidad de Dios y la accesibilidad del Islam para todos los hombres a través de los siglos, apoyan convincentemente que desde los primeros tiempos, en cualquier idioma que haya sido expresado, el Islam ha sido y será la verdadera religión de Dios.

Para concluir le pedimos a Alá, el Exaltado, que nos mantenga en el sendero correcto al que Él nos ha guiado, y que nos dé Sus bendiciones y misericordia, porque por cierto, Él es el Más Misericordioso. Alabado sea Alá, el Señor de los mundos, paz y bendiciones sobre el Profeta Mohammad y sobre todos los profetas de Dios y sus seguidores rectos.

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