El Profeta Muhammad

El analfabetismo del Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él)


Al-lah envió a su Profeta Mohammad (la paz y las benciones de Al-lah sean con él) a todos los mundos como un portador de buenas noticias y de advertencias, y le apoyó con milagros que probaban su veracidad, de las cuales está el maravilloso milagro de su analfabetismo.  En la Historia, es confirmado que el profeta Mohammad (la paz y las benciones de Al-lah sean con él) fue nacido analfabeto y siguió siendo así aun después de que Al-lâh le envió a todos los mundos. Y en eso se refleja su perfección y uno de sus nobles milagros.

Ibn Taîmîa dijo de su analfabetismo: “Al-lah, Glorificado sea, mostró su estatus, que es conocido por los próximos y los ajenos. Es también sabido por todo su pueblo a quien se le encontró y luego transmitido como noticia a los que no lo hicieron, la cual es que era analfabeto y no podía leer ningún libro, ni memorizar ningún libro de los de las Escrituras o de otro tipo. Tampoco podía escribir ni transcribir con su mano ningún libro de los de las Escrituras ni de otro tipo de libros escritos por humanos. ([1])

Son muchas las aleyas coránicas que afirman el analfabetismo del Profeta (la paz y las benciones de Al-lah sean con él), y responden a los que pretenden que el Profeta fue instruido para escribir este Corán inspirado en su lectura de los libros antiguos.

Ejemplo de ello son las siguientes aleyas:

Al-lah, Enaltecido y Glorificado dice -lo que podemos traducir como-: [ Él es quien ha mandado a los gentiles un Enviado salido de ellos, que les recita Sus aleyas, les purifica y les enseña la Escritura y la Sabiduría. Antes estaban, evidentemente, extraviados. ] (TSQ, Sura 62, Al-ÿumu’a «El Viernes»: Aleya 2).

Al-lâh, Enaltecido y Glorificado dice -lo que podemos traducir como-: [Di: «¡Hombres Yo soy el Enviado de Alá a todos vosotros, de Aquél a Quien pertenece el dominio de los cielos y de la tierra. No hay más dios que Él. Él da la vida y da la muerte. ¡Creed, pues, en Alá y en su Enviado, el Profeta de los gentiles, que cree en Alá y en Sus palabras! ¡Y seguidle! Quizás, así, seáis bien dirigidos». ] (TSQ, Sura 7, Al-A’râf: Aleya 158).

Ibn ‘Abas dijo: Vuestro Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) era analfabeto, no podía leer ni escribir ni calcular…([2])

Al-lâh, Enaltecido y Glorificado dice -lo que podemos traducir como-: [Antes de él ni leías ni escribía tu mano ningún libro. Si hubiera sido así, los que dicen falsedades habrían tenido dudas. ] (TSQ, Sura 29, Al-‘Ankabût «La Araña»: Aleya 48).

Azzamjashrî dijo comentando esta aleya: “Tu, eres analfabeto y nadie conoció de ti que leías ni escribías ningún libro, (si hubiera sido así) quiere decir si pudieras leer y escribir, (los que dicen falsedades habrían tenido dudas). Se refiere a la gente de las Escrituras, que hubieran dicho: “Lo encontramos en nuestras Escrituras, un analfabeto que no sabe leer ni escribir…”; y los incrédulos de Qoraysh hubieran dicho: “pudo haber recibido enseñanza sobre este libro o él mismo lo escribió” ([3])

El analfabetismo del profeta (la paz y las bendicones de Al-lah sean con él) es uno de los Milagros que confirman lógicamente la sinceridad del Profeta (la paz y las bendicones de Al-lah sean con él). “El analfabetismo, es una característica que Al-lâh le ha atribuido a Mohammad, Su Mensajero, formando un milagro científico y lógico con el que Al-lah le apoyó. De ahí hizo que el analfabetismo fuera un atributo suyo.  Y así se muestra que su perfección psicológica le es otorgada directamente de Dios, y fuera de ningún otro método, de modo que su analfabetismo forma parte de un atributo de perfección -aunque esta característica en sí misma es una imperfección- sin embargo aquí es perfección, porque recibía un conocimiento y razonamiento sanos en todos los aspectos del verdadero perfeccionamiento. Tenía confianza en su conocimiento y pruebas de su argumento, que era más el sublime de todos los conocimientos recibidos por los educados. En otras palabras su analfabetismo constituye una prueba de que lo que recibía era revelado por Dios. ([4])

Y de los aspectos de perfección de ese milagro profético, es que el Libro – El Corán- que le fue revelado, es milagroso y desafiante para los incrédulos árabes, y para toda la gente que viene después y seguirá siendo así hasta el día del Levantamiento; a pesar de que los incrédulos árabes dominaban extremadamente el arte de la retórica. Es más, les desafió a traer un libro o una sura o hasta una sola aleya similar.  Los dotados de lógica piensan entonces en este milagro maravilloso, como dijo el autor de «La Liberación y La Iluminación»: “Acaso no entendéis que tal estatus – ser analfabeto y al mismo tiempo traer un libro tan prodigioso e innovador, tanto por su retorica como por sus términos – nunca puede de ser sino para aquel al que Al-lah le envió Su mensaje, ya que nunca será el estatus de cualquier otra persona normal. ([5])

Los mismos incrédulos de Qoraysh confesaron antes, que este Corán no pudo haber sido escrito por un hombre analfabeto que no sabía leer ni escribir. Por eso dijeron que era una mágica aprendida([6])

‘Utba Ibn Rabi’a dijo: “Por Dios, he escuchado unas palabras – en referencia al Corán- que nunca antes había escuchado. No es poesía, ni hechicería. ¡Oh, gente de Qoraysh! Obedecedme y tomad mi opinión. Dejad a este hombre con lo que hace y abandonadle. Por Dios, lo que he escuchado de él tendrá una posición elevada. Si los árabes pudieran vencerlo, se desharían de él mediante los otros, y si él consiguiera la supremacía sobre los árabes, entonces lo que tendría de supremacía y gloria, pertenecería a vosotros, y serían más felices con él». Ellos comentaron al respecto: ¡Oh! Abu Al Walîd, Por Al-lah, te hechizó con sus palabras. ([7])

‘Ad˖dâs, el joven cristiano, que dos hijos de Rabi’a enviaron al Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) con una bandeja de racismos de uvas cuando el Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) pidió refugio, después de haber regresado de Al- Ta`îf triste y afligido por el rechazo que había encontrado en su gente. ‘Ad˖dâs se acercó al Mensajero de Al-lah y puso la bandeja ante las manos del Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él). El Mensajero de Al-lah dijo al acercar su mano a las uvas: “Bismil˖lâh” –en el nombre de Al-lah- y luego comió.  ‘Ad˖dâs lo miró en la cara y le dijo: “Por Al-lah, nadie de este país ha dicho palabras similares. El Mensajero de Al-lah le preguntó: ¿De qué país eres, y cuál es tu religión?  A lo que respondió: “Soy cristiano del pueblo de Nînôî([8]) El Mensajero de Al-lah dijo: “del pueblo del buen hombre, Yûsuf Ibn Mat˖ta?  ‘Ad˖dâs le preguntó: ¿pero, cómo sabes de Yûsuf Ibn Mat˖ta? Por Al-lah yo soy del pueblo de Nînôî y allí muy poca gente lo conoce. Entonces ¡¿Cómo conoces tú a Mat˖ta, aunque eres analfabeto y de una nación analfabeta?!  A lo que el Mensajero de Al-lah respondió: “Es mi hermano. Era un profeta y yo soy un profeta”. ‘Ad˖dâs se inclinó besando la cabeza, las manos y los pies del Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) y cuando ‘Ad˖dâs regresó, los hijos de Rabi’a dijeron: ¡Ay de ti ‘Ad˖dâs! ¿Por qué besaste las manos y los pies de este hombre? ‘Ad˖dâs respondió: ¡Mi amo!  No existe alguien mejor que este hombre sobre la Tierra. Me ha informado de algo que solo un profeta puede saber. ([9])

Algunas personas escépticas pretendieron negarle el atributo del analfabetismo porque su narración de lo que está en la Tora y en la Biblia, en adición de la predicción de muchos acontecimiento futuros- como la derrota de Persia como hemos mencionado antes entre otros acontecimiento – sin recibir enseñanza, es un esplendido milagro racional que nadie puede negar excepto los arrogantes. Y estos mismos arrogantes saben muy bien que el analfabetismo del Profeta de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) fue mencionado en la Tora y en la Biblia, como dice la siguiente aleya: [Esos que siguen al Mensajero, el Profeta iletrado, al que encuentran descrito en la Torá y en el Inyil ] (TSQ, Sura 7, Al-A’râf : Aleya 157).

Al-lah, Enaltecido y Glorificado dice también -lo que podemos traducir como-: [¡Gente del Libro! ¿Por qué negáis los signos de Al-lah si sois testigos de ellos?] (TSQ, Sura 3, Âle-‘Imrân «La Familia de ‘Imrân»: Aleya 70). Es decir sois testigos de que el atributo de analfabetismo de Mohammad (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) está mencionado en vuestras Escrituras, sin embargo no creéis en él, y le negaron y refutaron mientras que está notado en la Tora y en la Biblia: “El profeta, el iletrado que cree en Al-lah y en Sus palabras” ([10])

Por lo tanto, su analfabetismo era una prueba de su sinceridad y de la autenticidad de su profecía.




([1])Ibn Taîmîa: La respuesta correcta 5/338

([2])AlQurtubî: Al Ÿâmi‘ Lî Ahkâm Al Qur’ân (El compilador de las leyes del Corán) 7/298

([3])Azzamjashrî: Al Kashf án Haqâiq At-Tanzîl wa’uyûn Al Aqâwîl fî wugûh At-Ta`wîl (Revelar las realidades de la revelación y los mejores dichos sobre los aspectos de la interpretación) 3/462

([4])Ibn ‘Ashûr: La liberación y la iluminación 9/133

([5])Ibn ‘Ashûr: La liberación y la iluminación 11/133

([6])El termino árabe [Sihrun Yo`zir] significa una magia que aprendió de alguien. Véase Al Qurtubî: Al Ÿâmi‘ Lî Ahkâm Al Qur’ân (El Compilador de las leyes del Corán) 19/76.

([7])Al Bayhaqî: Pruebas de la profecía 2/204, Ibn Kazîr: La Sirah – biográfica- profética 1/504, 505

([8])Nînôî, es el pueblo de Yûsuf, hijo de Mat˖ta que está en el país de Maûsil. Y cerca de la Kûfa – actualmente Iraq otra zona llamada Nînôî en el que está Karbalâ`. Véase Al Hamaûî: El Diccionario de los países 5/339

([9])Ibn Taîmîa, La respuesta correcta 1/391, 392

([10])Attabarî: El Compilador de retórica en la interpretación del Corán 6/503

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