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MUHAMMAD EN LA BIBLIA

Muhammad en La Biblia

El Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) es el Sello de los Profetas, el último enviado de Dios para la humanidad… Como tal, ha sido anunciado por Profetas anteriores (la paz sea con ellos), tal mención figura en la Biblia, a pesar de que no existe una versión original del texto bíblico.

Pero, ¿Existe alguna base coránica conclusiva para postular que la Biblia contenía profecías acerca del advenimiento del Profeta Muhammad?

Las revelaciones originales a profetas del pasado contenían un completo y claro perfil del advenimiento del Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él). Aun en su forma presente la Biblia contiene varias de tales profecías como se demostrara posteriormente.

Vale la pena, sin embargo, empezar por documentar la declaración anterior.

a. Describiendo a los verdaderos creyentes, el Corán dice:

Aquellos que siguen al Mensajero y Profeta iletrado [Muhammad], quien se encontraba mencionado en la Tora y el Evangelio, que les ordena el bien y les prohíbe el mal, les permite todo lo beneficioso y les prohíbe lo perjudicial, y les abroga los preceptos difíciles que pesaban sobre ellos [la Gente del Libro]; y quienes crean en él, lo secunden, defiendan y sigan la luz que le ha sido revelada [el Corán] serán quienes tengan éxito.” (El Corán 7:157).

Alguien puede fácilmente decir: «He leído la Biblia varias veces, pero nunca he visto el nombre de Muhammad; ¿Entonces cual es la justificación para él titulo «Muhammad en la Biblia?»

Muchos teólogos Cristianos no tienen la menor dificultad en demostrar lo que ellos consideran claras profecías del advenimiento de Jesús. Entonces la pregunta a esta declaración es: ¿En que parte del Antiguo Testamento aparece el nombre de Jesús? ¡En ninguna! La pregunta principal es si el perfil de «ese profeta» que vendría se materializó, y quién está calificado para asumir ese perfil.

El perfil del Profeta Muhammad era tan claro a muchos judíos y cristianos entre sus contemporáneos, que muchos de ellos abrazaron el Islam y lo aceptaron como el cumplimiento de las profecías bíblicas. Desde entonces ha habido muchos otros que llegaron a la misma conclusión. Más aun, preguntas acerca de la posibilidad que el mismo nombre de Muhammad se mencionara en La Biblia será analizado minuciosamente más adelante.

Un reconocimiento del Islam y del Profeta Muhammad

Algunas denominaciones cristianas están haciendo progresos tremendos al reconocer por primera vez en la historia que Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) descendió de Ismael a través de su segundo hijo Cedar. El Diccionario Davis de la Biblia, de 1980, editado bajo los auspicios del Consejo de Educación Cristiana de la Iglesia Presbiteriana de EE.UU., escribe en el articulo sobre Ceder: «…Una tribu descendiente de Ismael (Génesis 25:13)… La gente de Cedar eran los Cedrai de Plinio, y de su tribu descendió más adelante Muhammad». La Enciclopedia Bíblica Internacional cita lo siguiente de A.S. Fufton: «…De las tribus ismaelitas, Cedar debe haber sido una de las más importantes, y por ello en tiempos posteriores el nombre se terminó aplicando a todas las tribus del desierto. Es a través de Cedar (En árabe Keidar) que los genealogistas musulmanes trazan la genealogía de Muhammad desde Ismael.»

Asimismo, el Diccionario Smith de la Biblia no se queda corto y dice lo siguiente:

‘Cedar, segundo hijo de Ismael (Génesis 25:13)… Muhammad desciende de Abraham a través de la famosa tribu Quraish, que viene de Cedar. Los árabes de la Península Arábiga son llamados Beni Harb (hombres de guerra), y son ismaelitas desde su principio. Palgrave afirma que «su lenguaje es tan puro ahora como cuando se escribió el Corán (610 D.C.), habiendo permanecido sin cambio por más de 1200 años; una buena prueba de la permanencia de las instituciones orientales». Hoy más de 1400 años.

Este reconocimiento tanto del Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él), único Profeta cuya existencia está corroborada por pruebas históricas, y del Islam como religión, la de mayor crecimiento en los últimos tiempos, no es en sí necesario para la existencia de la religión islámica. Pero es importante para quien desee acercarse a la verdad, porque el primer paso para esto es vencer y superar los prejuicios, y el mayor de los prejuicios que los occidentales tienen respecto del Islam es no reconocer al Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) como Enviado de Dios ni al Corán como un auténtico Libro Sagrado revelado. Y no decimos que esto deba ser aceptado sin pruebas. No. En el Islam, la fe no es un dogma que hay que seguir y creer ciegamente. Este trabajo y otros similares publicados apuntan a exponer las pruebas y argumentos para quien desee buscar la verdad con sinceridad.

El Profeta Muhammad fue prometido por Dios a los creyentes

Dice el Antiguo Testamento:

«Profeta les levantaré desde en medio de sus hermanos, como tú (Moisés); y pondré Mis Palabras en su boca y él les hablara todo lo que Yo le mandare. Mas a cualquiera que no oyere Mis Palabras que él hablare en Mi Nombre, Yo le pediré cuenta.» (Deuteronomio 18: 17-18).

El Profeta de entre tus hermanos no es Jesús (la paz sea con él) que salió del mismo pueblo de Israel sino Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) que salió de entre los Ismaelitas, hermanos de los Israelitas.

El Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) desciende de Ismael a través de su segundo hijo Cedar, siendo esto algo que los mismos eruditos cristianos hoy admiten y reconocen, como ya mencionamos antes. El Diccionario Davis de la Biblia, de 1980, editado bajo los auspicios del Consejo de Educación Cristiana de la Iglesia Presbiteriana de EE.UU., menciona esto así como el Diccionario Smith de la Biblia también lo hace.

Esta promesa de Dios hacia los creyentes implica la aparición de un Profeta de entre los hermanos de los israelíes, es decir de entre los ismaelitas, que sería «similar a Moisés (la paz sea con él)», es decir que compartiría algunas de sus características. Una de las cuales es la característica de legislador, al traer una Ley revelada por Dios. Moisés (la paz sea con él) trajo la Tora y Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) la Shariah. Otros Profetas, incluido Jesús (la paz sea con él), no vinieron a traer una Ley nueva ni a cambiar nada, sino a respetar la Ley vigente. Sólo Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) trajo de parte de Dios una nueva legislación.

Este es el principal argumento por el cual se rechaza la suposición de que el Profeta anunciado y prometido en Deuteronomio 18 sea Jesús (la paz sea con él). Los cristianos que apoyan y sostienen tal argumento deberían recapacitar primero en el hecho de que ellos no consideran a Jesús (la paz sea con él) como un Profeta (sólo los musulmanes lo consideramos de tal manera); segundo, que Jesús (la paz sea con él) claramente dijo venir a respetar y cumplir la Ley, no a cambiarla; tercero, que Jesús (la paz sea con él) provenía del mismo tronco de los israelíes, no de sus hermanos los ismaelitas.

La llegada de un nuevo Profeta era algo conocido

Los judíos enviaron sacerdotes y levitas a Juan el Bautista para averiguar realmente quién era él. Juan 1:20-21:

«Y (Juan Bautista) confesó, y no negó; más declaró: No soy yo el Cristo. Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No».

Vemos que los judíos aguardaban la llegada de Elías (la paz sea con él), de Jesús (la paz sea con él) el Mesías o Cristo, y de un Profeta…

La pregunta crucial aquí es: ¿Eres tú el Profeta? ¿Quién era sino el tan ansiado Profeta tras la venida de Jesús y de Juan el Bautista? Si buscamos en una Biblia con concordancias cruzadas encontraremos que el Profeta que se hace mención aquí, es el Profeta prometido en el Deuteronomio 18:18, y que sería como Moisés que surgiría de entre los hermanos de los israelitas: los ismaelitas o árabes. Por lo tanto se hace alusión aquí al Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) quien descendía de Ismael.

Jesús anuncia al Profeta Muhammad

En el Nuevo Testamento dice: «Y yo rogaré al Padre y os dará un ‘Paráclito’ para que esté entre vosotros para siempre, el Espíritu de verdad…» (Juan 14:16). Idiomáticamente el «Paráclito» es Ahmad o Muhammad, en griego «Periclito», nombre que los escribas cambiaron alterando dos letras. Para confirmar esto, habría que tener el texto original en arameo, el idioma que habló Jesús (la paz sea con él), que no existe. El Evangelio de Juan fue escrito originalmente en griego, y ya tuvieron que traducir al griego las palabras de Jesús (la paz sea con él), que eran en arameo. Pero si buscan el Evangelio de Bernabé, podrán ver otra versión de esto. Los musulmanes tenemos base bíblica.

Muhammad es el «Paráclito» anunciado

En la Biblia podemos encontrar cuatro pasajes donde Jesús predice un gran evento:

Juan 14:16

«Y yo pediré al Padre y os dará otro Consolador (Paráclito), para que esté con vosotros para siempre».

En Juan 15:26

«Cuando venga el Consolador (Paráclito) que yo os enviaré de junto al Padre, el espíritu de la verdad que procede del Padre, El dará testimonio de mí».

En Juan 14:26

«Pero el Consolador (Paráclito), el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho».

Finalmente, en Juan 16:7-14

«Pero yo os digo la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Consolador(Paráclito); pero si me voy, os lo enviaré; y cuando él venga, convencerá al mundo en lo referente al pecado, en lo referente a la justicia y en lo referente al juicio; en lo referente al pecado: porque no creen en mí; en lo referente a la justicia porque me voy al Padre, y ya no me veréis; en lo referente al juicio, porque el Príncipe de este mundo está juzgado. Mucho tengo que deciros, pero ahora no podéis con ello. Cuando venga él, el Espíritu de la Verdad, os guiará hacia toda la verdad; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os explicará lo que ha de venir. El me dará gloria, porque recibirá de lo mío y os lo explicará a vosotros».

En estos cuatro pasajes la palabra «Consolador» es traducida de la palabra «Paráclito» («Ho Parakletos» en griego). Parakletos en griego es interpretado como «defensor o «abogado», es decir uno que intercede por la causa de otro, uno que aconseja con gran preocupación por el bienestar de otro (Comentario de la Biblia de Beacon Vol. VII, pág. 168). En estos versos se nos dice que una vez que Jesús (la paz sea con él) se haya marchado, un Paráclito vendrá. Éste glorificará a Jesús y guiará a la humanidad a la verdad. Este «Paráclito» es identificado en Juan 14:26 como el Espíritu Santo. Este es el ÚNICO verso de la Biblia que asocia al Parakletos con el Espíritu Santo. Pero si volvemos a los «manuscritos antiguos», encontraremos que no todos ellos están de acuerdo en que el «Parakletos» es el Espíritu Santo. Por ejemplo, en el famoso Códice Siríaco, escrito alrededor del siglo V, y descubierto en 1812 en el Monte Sinaí por la Sra. Agnes S. Lewis y la Sra. Bensley, el texto de Juan 14:26 se lee: «Paráclito, el Espíritu»; y no «Paráclito, el Espíritu Santo»

«Paráclito, el Espíritu» y no «Paráclito, el Espíritu Santo». ¿Es esto solo una diferencia menor? «Espíritu» o Espíritu Santo» ¿Cual es la diferencia? Dirán que ambos se refieren a la misma cosa. ¿Cierto? ¡Incorrecto! Hay una gran diferencia. Un «espíritu» de acuerdo al lenguaje de la Biblia significa específicamente «un profeta».

Veamos por ejemplo en 1 Juan 4:1-3

«Queridos, no os fiéis de cualquier espíritu, antes bien, examinad si los espíritus son de Dios, pues muchos falsos profetas han venido al mundo».

Esto lo podemos ver también en 1 Juan 4:6.

Para llegar a la respuesta debemos hacer el mismo trabajo de detective que realizan los eruditos bíblicos. Debemos estudiar las características del «Paráclito» y compararlas con el «Espíritu Santo» y con un «Espíritu». Los musulmanes afirmamos que el Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) es el profetizado y no el Espíritu Santo. En el mismo Evangelio de Bernabé Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) es mencionado POR SU NOMBRE.

No conocemos exactamente la palabra original en arameo empleada por Jesús para ‘Consolador’. Otras Biblias usan Consejero, Abogado, Socorro, y en las Biblias griegas la palabra Paráclito. Hay diferentes explicaciones de esta palabra: Espíritu Santo, el Verbo, una persona, etc. El Santo Corán afirma que Jesús mencionó explícitamente el nombre Ahmad:

«Recuerda cuando Jesús, hijo de María, dijo: «¡Hijos de Israel! Yo soy el Enviado que Dios les ha mandado para confirmar el Tora (Antiguo Testamento), que me precedió, y para darles las buenas noticias de un Enviado que vendrá después de mí. Su nombre será Ahmad». (61:6) (Ahmad es otro nombre usado por el Profeta Muhammad)

El Evangelio de Juan, al ser escrito en griego usa el nombre «Paráclitos. Pero «Periclitos», que corresponde exactamente a «Ahmad» en su significado de «preclaro», «glorioso», «alabado», en un grado superlativo, debe haber sido la traducción en griego de «Himda» o probablemente de la forma árabe (o aramea) «Hemida», como fue pronunciada por Jesús (la paz sea con él).

Sea cual fuera la explicación del Consolador, concluimos que Jesús no terminó su misión y que alguien venía a completar su misión. Examinemos a la luz de la Biblia si este Consolador coincide con el carácter del Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él):

1. «Otro Consolador»: así que ya habían venido muchos «Consoladores» y otro más había de venir.

2. «Él permanecerá con ustedes para siempre». Como no había necesidad de que viniera otro más tras él, y él era el (sello) último Profeta. La enseñanza permanecerá para siempre, quedará intacta. De hecho el Sagrado Corán y sus enseñanzas permanecen intactas desde hace 1.400 años.

3. «Reprenderá al mundo del pecado» (Juan 16:8): todos los otros Profetas, incluso Abraham, Moisés, David y Salomón, reprendieron a su gente de sus pecados, pero no a todo el mundo como hizo Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él). No sólo eliminó la idolatría de Arabia en 23 años, sino que además envió mensajeros a Heráclito, los soberanos de los imperios de Persia y Roma; a Nayashi, el Rey de Etiopía; y a Mucauquis, el Gobernador de Egipto.

4. «El príncipe de este mundo es juzgado» (Juan 16:1 l). Este es Satán según se explica en Juan 12:31 y 14:30. Así que el Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) vino a reprender al mundo a cuenta de justicia.

5. «El espíritu de verdad» (Juan 16:13). Desde su infancia el Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) fue llamado Al-Amin que significa ‘el Honesto’, ‘el Verídico’, y ‘el que los guiará a la verdad’. (Juan 16:13).

6. «…porque no hablará por si mismo, sino que todo lo que oirá, él hablará» (Juan 16:13). El Sagrado Corán es la palabra de Dios. Ni una sola palabra del Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) o sus compañeros fue incluida. El ángel Gabriel se lo dictó, él lo memorizó y fue escrito por sus fieles escritores. Sus propios dichos y enseñanzas fueron recogidos aparte de las palabras del Sagrado Corán en la Sunnah (lo cual significa ‘Tradición’).

Compárese con Deuteronomio 18:18: «y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mande». Esto corresponde con las palabras del Corán:

«¡Que vuestro compañero [Muhammad] no está extraviado ni en un error! Ni habla movido por el deseo. No es sino una revelación inspirada». (53:2-4)

7. «y les hará saber las cosas que han de venir’ (Juan 16:13). La mayoría de las profecías anunciadas por el Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) ya han ocurrido.

8. «Él me glorificará» (Juan 16:14). De hecho el Sagrado Corán y el Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) muestras profundo respeto y elogio hacia la persona de Jesús.

ERUDITOS CRISTIANOS VEN EVIDENCIA DE ALTERACION

En el mundialmente famoso «Anchor Bible» publicado por Doubleday & Company, Inc. Garden City, N.Y.1970, Volumen 29, pág. 1135 encontramos la siguiente cita: «La palabra parakletos es extraña en el Nuevo Testamento de la literatura de Juan. En 1 Juan 2:1 Jesús es un parakletos (no es un título), sirviendo como un intercesor celestial con el Padre…La tradición cristiana ha identificado esta figura (Paráclito) como el Espíritu Santo, pero eruditos como Spitta, Delafosse, Windisch, Sasse, Bultman y Betz han dudado de si esta identificación es fiel al retrato original y han sugerido que el Paráclito fue una vez una figura salvadora independiente, posteriormente confundida con el Espíritu Santo».

EL PROFETA MUHAMMAD MENCIONADO POR SU NOMBRE EN LA BIBLIA

Si bien tal afirmación parece difícil de creer, veamos qué dice el Cantar de los Cantares (en hebreo con caracteres romanos) 5:16

«HIKKO MAHITTADIM VIKULLO MUHAMADIM ZEHDUDI VEZEM RAAI BENUTE YAPUS HALAM».

En la traducción al español: «Su hablar es lo más suave que hay y él es Muhammad (toda su persona es un encanto). Hijas de Jerusalén, así es mi amado, así es mi amigo».

Aquí el Rey Salomón ha nombrado al profeta por venir como «Muhammadim». En Hebreo el sufijo «im» expresa respeto y majestuosidad, como lo podemos ver en el término «Eloha» que significa «Dios» y aparece en la Biblia como «Elohim». Por lo tanto es claro aquí que el nombre del Profeta por venir es «Muhammad» que lo han traducido como «Toda su persona es un encanto» en español o en las biblias inglesas como «Altogether lovely», en árabe «el alabado o digno de toda alabanza»

La Profecía de Isaías

En el Capítulo 42 de Isaías se presenta una clara descripción que coincide letra por letra con la figura del Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él). Veamos los versículos:

Versículo 1.-«He aquí a mi siervo a quien yo sostengo, mi elegido en quien se complace mi alma. He puesto mi espíritu sobre él: dictará ley a las naciones».

También es llamado «mi mensajero» en el verso 19. Sin duda todos los profetas eran siervos, mensajeros y elegidos de Dios. Pero ningún Profeta es universalmente conocido por estos títulos específicos como Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) en árabe «Abduhu wa Rasuluhu«, es decir Su siervo y Su Mensajero Elegido.

Versículo 2.- «No vociferará ni alzará el tono, ni hará oír en la calle su voz».

Aquí se describe la decencia del Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) con palabras que coinciden exactamente con las tradiciones sobre su caracter.

Versículo 3.-«Caña quebrada no partirá, y mecha mortecina no apagará. Lealmente hará justicia»

El grado de justicia y equidad del Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) era incomparable.

Versículo 4.-«No desmayará ni se quebrará hasta implantar en la tierra el derecho, y su instrucción atenderán las islas»

El rechazo por su propio pueblo fue uno de los signos de un Profeta, pues eso le ocurrió a Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él), que soportó con paciencia y tesón diez años de persecuciones y atropellos en la Meca hasta que finalmente tuvo que emigrar a Medina ante el inminente peligro de muerte que corrían todos los musulmanes. Su constancia y perseverancia le permitieron ver al Islam extenderse por toda la península árabe en los próximos diez años de un modo como ninguna otra religión se había extendido antes.

Versículo 8.- “¡Yo soy Yahvé! ¡Ese es mi Nombre!, no daré mi gloria a otros ni mi honor a los ídolos».

El Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) es único entre todos los profetas por ser el último Profeta y sus enseñanzas permanecen sin distorsión hasta el día de hoy, en contraste con el cristianismo y el judaísmo.

Versículo 10.- «Cantad a Yahvé un cántico nuevo, su loor desde los confines de la tierra. Que le cante el mar y cuanto contiene, las islas y sus habitantes».

Un nuevo cántico porque no es hebreo ni arameo sino árabe. Las alabanzas a Dios y su mensajero Muhammad es cantado cinco veces al día desde los minaretes de millones de mezquitas en todo el mundo.

Versículo 11.- «Alcen la voz el desierto y sus ciudades, las explanadas donde habita Cedar. Aclamen los habitantes de la Piedra, desde la cima de los montes vociferen».

Desde el Monte Arafat junto a La Meca los peregrinos entonan cada año lo siguiente: «Aquí estoy (a tu servicio), Oh Allah, aquí estoy. No tienes asociado ni par. Aquí estoy. En verdad tuya es la alabanza y la soberanía. No hay asociado que tengas junto a Ti.

Isaías 42 no se puede aplicar nunca a un profeta israelita puesto que Quedar es el segundo hijo de Ismael. Véase Génesis 25:13.

Versículo 12.- «Den gloria a Yahvé, su loor en las islas publiquen».

Y el Islam se extendió por las islas pequeñas hasta Indonesia y el Caribe.

Como podemos apreciar, este capítulo de Isaías 42 coincide perfectamente con el carácter del Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él). La visión de los dos jinetes de Isaías 21:7

Figura en Isaías 21:7:

«Y él vio un carro con un par de caballeros, un carro de asnos y un carro de camellos».

¿Quién era el jinete del asno? Sin duda alguna que se trata de Jesús (la paz sea con él). Dice Juan 12:14 describiendo el ingreso de Jesús (la paz sea con él) a Jerusalén:

«Y halló Jesús un asnillo, y se sentó sobre él; como esta escrito».

¿Quién era entonces el jinete prometido del camello? es el Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) que surgió entre los árabes, entre los hijos de Cedar, entre los descendientes de Ismael, hermano de Isaac (la paz sea con él). No puede haber dudas sobre que la mención de los camellos alude al pueblo árabe. Es por eso que Isaías menciona en el mismo capítulo 21:13:

«Profecía sobre Arabia»

Lo cual se refiere a la responsabilidad de los musulmanes árabes, y por supuesto de todos los musulmanes hoy en día, de propagar el mensaje del Islam.

En Isaías 21:14 continúa esta mención:

«Los habitantes de Tema le trajeron agua al sediento».

Tema es probablemente Medina en donde el Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) y sus compañeros encontraron refugio. Cada inmigrante fue recibido por un habitante de Medina y recibió casa y comida.

En Isaías 21:15 se menciona:

«Porque de la presencia de las espadas huyen, de la presencia de la espada desnuda, de la presencia del arco entesado, de la presencia del peso de la batalla».

Esto ocurrió cuando el Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) y sus compañeros fueron perseguidos y dejaron La Meca para refugiarse en Medina.

En Isaías 21:16 dice:

«Porque así me ha dicho Jehová: De aquí a un año, según los años de jornalero, toda la gloria de Cedar caerá».

Exactamente en el segundo año de la Hégira, los paganos fueron derrotados en la batalla de Badr.

Finalmente Isaías 21:17 concluye con:

«Y a los que queden del número de los valientes flecheros, hijos de Cedar, serán pocos: porque Jehová Dios de Israel, lo ha dicho».

Como ya mencionamos antes, Cedar es el segundo hijo de Ismael (Génesis 25:13), de quien Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) desciende. Al principio los hijos de Cedar atacaron a Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) y a sus compañeros. Pero a medida que muchos de ellos aceptaron el Islam, el número de los hijos de Cedar que resistían disminuyó.

En algunos versos de la Biblia Cedar es sinónimo de árabe en general, como en Ezequiel 27:21 «Arabia y todos los príncipes de Cedar».

Descripción del Profeta Muhammad según Jeremías

En Jeremías 28:9 figura lo siguiente:

«El profeta que profetiza de paz, cuando sobreviniera la palabra del profeta, será conocido como el profeta que el Señor en verdad envió».

¿No es esto válido para Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él)? Como ya mencionamos antes, la palabra Islam significa «entrega a la Voluntad Divina», pero también significa tranquilidad, paz (de la misma raíz que salam s –l–m).

La profecía de Jeremías no puede ser aplicada a Jesús (la paz sea con él), puesto que él mismo dijo que no venía a traer la paz (Lucas 12:51-53):

«¿Piensan que he venido a la tierra a traer paz? No, les digo; más división. Porque estarán de aquí en adelante cinco en una casa divididos; tres contra dos, y dos contra tres. El padre estará dividido contra el hijo, y el hijo contra el padre; la madre contra la hija, y la hija contra la madre, la suegra contra su nuera, y la nuera contra su suegra». Véase también Mateo 10:34-36

Esta mención de Jeremías usando la palabra «Paz» y «Profeta» tampoco deja lugar a dudas respecto de una clara mención al Profeta del Islam, Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él), quien a lo largo de la historia es conocido con el título de «Profeta» más que cualquier otro. El mismo Jesús (la paz sea con él) no es conocido como «Profeta» sino como «Mesías» («Ungido» o «Cristo»).

Para reconocer al Profeta Muhammad…

Es evidente que no es posible reconocer a Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) en La Biblia mientras no se sepa como era él: analfabeto o iletrado («ummi»), llamado Al-Amín (el Verídico), Al-Mustafá (el Elegido), EL Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) sin mencionar aún su nombre Muhammad (alabadísimo: «Periklito» o «Himda»). Él era el jinete del camello y no el del asno. Debe conocerse la Piedra Negra de la Ka’bah con el famoso pozo de Zamzam y la mezquita que rodea la Ka’bah. Debe saberse que él es quien fue enviado después de Jesús (la paz sea con él) como él predijo (el Paráclito en la traducción griega). La expansión del Islam que garantizó Dios mismo. La responsabilidad de los musulmanes y no de los judíos de extender la última revelación de Dios, es decir el Islam. «En Su nombre», es decir en el nombre de Dios solo y no «en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo». ¿Como puede reconocerse a Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él), al Islam, a los musulmanes, etc., en la Biblia sin tener la más mínima idea al respecto? Debe tenerse un mínimo de conocimiento de lo que se busca, una mente sin prejuicios y abierta al estudio crítico de lo que se lee.

El Islam está basado en la razón y es una enseñanza pura de todos los Profetas de Dios no contaminada con el paganismo y la superstición.« 0

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